Las tecnologías de la comunicación sin duda alguna, han revolucionado al mundo entero. Aun recuerdo el día en el que vi por primera vez un teléfono celular. Era una masa gris, enorme, en forma de rectángulo con una larga antena y unos números de plástico en la parte de enfrente. Me llamo mucho la atención, porque por supuesto no tenía ni la más remota idea de lo que era y mucho menos para que servia ese extraño artefacto. Mi papa lo tomó, marco y de repente comenzó a hablar. Yo me preguntaba para que usaba ese rectángulo, cuando podía utilizar el que teníamos en casa, pero lo mas extraño fue cuando, estando el la calle, el seguía hablando por teléfono. A mi corta edad y con mi reducida noción acerca de la tecnología, quede sorprendida sin saber que 15 años después, yo haría uso de la misma tecnología y, peor aun, que seria dependiente de ella.
Actualmente es poco común ver alguna persona en la calle que no traiga consigo un teléfono celular, pero ¿esto es bueno o malo? Neil Postman sin miedo a equivocarse, diría que es malo, sin embargo, basándonos en un análisis acorde a nuestra situación como sociedad y como país. ¿Cuál es la respuesta correcta?

Actualmente nuestra sociedad y nuestro país atraviesan un panorama no muy alentador dado las grandes cantidades de problemas económicos, sociales, políticos y de seguridad que día a día surgen a nuestro alrededor.
En cuanto al aspecto económico, es indispensable mencionar que la industria de los teléfonos celulares ha ido creciendo a pasos agigantados en nuestro país. Es común ver en cualquier esquina tiendas de teléfonos celulares, que te ofrecen desde los más baratos, hasta aquellos con la mayor cantidad de herramientas tecnológicas. Así mismo el numero de personas que distribuyen tarjetas para recargar los celulares, ahora son parte del panorama de la ciudad, así como a los voceadores es común e indispensable encontrar en cada esquina una persona que nos proporcione el “tiempo aire” necesario para mantenernos comunicados. Aquellos que nos mantenemos comunicados mediante el sistema de tarjetas, ¿Cuántas veces no nos hemos hasta parado y perdido tiempo en una tienda solo por la necesidad de continuar mandando mensajes o continuar con una llamada? Esto refleja la gran dependencia que la telefonía celular ha creado en nosotros y que a cada instante se incrementa.

Y que decir del “estatus social” que un teléfono celular puede traer a tu vida. Cada día o mínimo cada mes vemos que un nuevo modelo de celular es lanzado al mercado obviamente superando a todos sus antecesores, con una nueva herramienta, que de acuerdo a los creadores, hará mucho más “fácil” tu vida. Los modelos van desde aquellos que pueden reproducir tonos polifónicos, hasta aquellos que toman video, pasado por los que reproducen Mp3 y tienen espejo integrado. Antes de poseer uno de estos, a mi parecer era completamente innecesario tener un teléfono con tantas funciones, sin embargo, en el momento en el que lo tuve en las manos, me convertí en una dependiente más de ellos. Hablar de hacer más “fácil” la vida de los usuarios, es un poco pretencioso, sin embargo, el adjetivo correcto debería de ser “comodidad”. El hecho de contar con un aparato, que además de ser compacto, te permite escuchar tu música favorita y el radio en momentos de ocio, tomar fotografías en instantes importantes, grabar videos en cualquier momento y que además satisface la necesidad femenina de contar con un espejo, es incomparable, ya que a alcance de tus manos con unos cuantos movimientos de la mano, puedes realizar más de 5 actividades, ¿No es esto una gran comodidad? Sin duda alguna este es un punto a favor de esta tecnología.

Por otro lado, encontramos que conforme la venta de los equipos celulares ha incrementado, las formas de “entretenimiento” han creado una nueva industria que a su vez se relaciona con otros medios de comunicación como la televisión, el periódico y las revistas. Es común ver que en estos medios se ofrecen diversos servicios que tienen como objetivo divertir y entretener a los usuarios. Como los tele juegos que forman parte de la nueva era televisiva en donde el espectador tiene la posibilidad de interactuar con el medio vía teléfono celular o el juego que a cambio de determinada cantidad de dinero puedes descargar en tu móvil. En el camino hacia la expansión, esta industria ha sufrido diversas desviaciones y otras industrias han encontrado lugar para negociar y vender sus productos, como por ejemplo la pornografía y la delincuencia.
Es común ver que en aquellos celulares que tienen la capacidad de reproducir videos los jóvenes tienen contenidos pornográficos y hasta violentos, lo que desemboca en la eterna lucha que se ha jugado en contra de este tipo de contenidos en los medios masivos de comunicación.

Así mismo los delincuentes han encontrado en el celular una nueva modalidad para realizar sus fechorías, sin embargo es aquí donde encontramos dos vertientes que toma esta tecnología. Desafortunadamente en nuestro país esta de moda realizar llamadas a celulares para realizar cualquier tipo de estafa que van desde extorsiones engañando a las personas con un concurso ganado, hasta la amenaza de secuestro o de lastimar a alguien cercano. Es cotidiano escuchar relatos de personas que fueron engañadas con el secuestro de algún familiar y que a cambio de su libertad se le piden tarjetas de prepago telefónico, esto con el fin de poder seguir cometiendo ilícitos por medio de los celulares. Sin embargo dentro de este enorme problema, el celular también es un arma de defensa, ya que es el único medio que de una u otra forma puede servir para localizar a ese familiar o para pedir ayuda. Por lo tanto es aquí donde el teléfono celular se convierte no en un lujo sino en una necesidad.

No se trata alabar ni mucho menos de satanizar el uso del teléfono celular sino encontrar una mediación ante ambas caras de la moneda, lo cual ciertamente es difícil. Es fundamental mencionar que el teléfono celular con las características que todos productos tienen. En primera encontramos los bienes materiales que representan las necesidades básicas y funcionales de las personas y justamente el planteamiento anterior se adecua a esta definición, porque en cierto punto el uso de esta tecnología se convierte en una necesidad de nuestra sociedad gracias a la gran cantidad de inseguridad bajo la que vivimos. Por otro lado están los sociales que representan el grupo en el que cada uno de nosotros nos queremos ver, es decir el estatus que traer determinado equipo móvil nos puede dar, esto se basa en las funciones que tiene y en la cantidad de dinero que cuesta. Y por último encontramos lo emocional, que se refiere a como es que tener cierto celular nos hace sentir, por supuesto va muy ligado al social, ya que mientras mayor estatutos nos de, mejor nos sentimos. La ley de la utilidad marginal descendiente ejemplifica claramente ya que el postulado principal de esta es que cuanto menos acceso tiene una persona a cierta mercancía, más esta dispuesta a pagar para conseguirla. Específicamente habla de las clases sociales mas bajas, ya que, irónicamente, las personas que pertenecen a este estatus social son las que están dispuestas a gastar la mayor cantidad de dinero por tener productos que los hagan ser competitivos con las clases de mayor estatus.

Sin duda alguna la telefonía celular es una de las tecnologías que cumplen con varias leyes que han impuesto los estudiosos de las tecnologías. Se puede adaptar la tétrada de Mc Luhan a esta tecnología. Por ejemplo, en cuanto a los cambios tecnológicos que un celular nos proporciona es mas que evidente que así como en el caso de la red, la información se intensifica y poco a poco ha ido reemplazando a otras tecnologías. Por ejemplo, antes de que los celulares nos proporcionaran el servicio de mensajes escritos, contábamos con el famoso “beeper” el cual fue desplazado por completo cuando el celular ofreció el servicio mas barato y con menos esfuerzo. En cuanto a lo social, que es probablemente en donde más impacto tiene esta tecnología, el teléfono celular nos ofrece la posibilidad de comunicarnos con un gran número de personas, por una cuota moderada, en cualquier momento y lugar. Y por último en cuanto a la cultura se refiere, deja a un lado las estructuras lógicas, esto es porque actualmente la mayoría de los celulares cuentan con conexión a Internet, por lo tanto podrían ser considerados como una ramificación de esta tecnología.

La funcionalidad de un celular es bastante amplia. Como mencione con anterioridad el celular nos permite realizar múltiples acciones, tanto de entretenimiento como de comunicación en un mismo aparato, es una tecnología que nos ofrece una gran cantidad de ventajas a un precio relativamente moderado. Por otro lado, están los malos usos que se le dan a esta tecnología como la delincuencia y las extorsiones telefónicas, sin embargo, aunque llegase a parecer conformista, es parte de la realidad de nuestro país y no por eso una tecnología que podría llegar a beneficiarnos mucho más que dañarnos debe de ser rechazada.
El equilibrio que esta tecnología necesita es el hecho de que nosotros como usuarios nos demos cuenta que si bien nos puede traer un gran beneficio, no podemos depender de ella de ninguna manera, ya sea de esta o de ninguna otra tecnología, ya que la esencia principal del hombre se basa en las relaciones personales y poco a poco las tecnologías nos están ganando la batalla.